FESCILA clausura su 22ª edición con más de 3.000 espectadores

Raúl Arévalo recogiendo el premio Florián Rey 2017. // Imagen: Javier Gimeno

El actor, director y guionista Raúl Arévalo recogió el premio Florián Rey 2017 en una edición dedicada a la nueva generación de cineastas del cine español

En la muestra de cortometrajes Sputnik, de Vicente Bonet, se hizo con el premio Especial del Jurado y 17 años juntos, de Javier Fesser con el del Público. Los hombres de verdad no lloran, de Lucas Castán, mejor corto aragonés

 

El Festival de Cine de La Almunia (FESCILA) ha cerrado su vigésimo segunda edición dedicada a la nueva generación del cine español dejando un balance bastante positivo. Desde el viernes 5, día de la inauguración con la entrega del premio Villa de La Almunia a la actriz zaragozana Elena Rivera, han pasado por el festival más de 3.000 personas. “Cada año, vamos ganando público, sobre todo, en los actos de entre semana, que son siempre los más complicados a la hora de atraer a un gran número de espectadores”, explica Carmen Pemán, directora de FESCILA. “Se ha notado que los largometrajes que se han proyectado eran bastante nuevos, estrenados hace uno o dos años. Muchas personas los tenían todavía pendientes… Cada vez es más difícil que los estrenos lleguen al medio rural”, ha añadido.

 

La mesa redonda con las actrices Clara Lago, Irene Escolar, Silvia Alonso y Elena Rivera; o la entrega del premio Florián Rey a Raúl Arévalo –que tuvo que ser adelantada dos días por motivos profesionales del actor y director– han sido los actos con más afluencia de público.

 

ENTREGA DE PREMIOS

En la gala de clausura, presentada por la actriz Laura Gómez-Lacueva, se entregaron los premios de la XVIII muestra de cortometrajes “Adolfo Aznar” y del XIX concurso de guiones para cortometrajes. De los más de 490 cortos recibos, Sputnik, de Vicente Bonet, se hizo con el premio especial del jurado y 17 años juntos, de Javier Fesser, con el del Público. En el resto de categorías: Los hombres de verdad no lloran, de Lucas Castán, fue el mejor corto aragonés; Recauchutados, de Carlos Caro, mejor documental; Just the beginning, de Abraham López, mejor corto de animación; y Framing, de Javier Gimeno, mejor corto comarcal.

 

DSC_1275 DSC_1298

(En las imágenes: a la izquieda, Lucas Castán con su premio a Mejor cortometraje aragonés acompañado de los directores de los festivales de Zaragoza y Fuentes de Ebro. A la derecha, Vicente Bonet recogiendo el galardón al Mejor corto de la muestra por Sputnik).

 

En la categoría de Valores Educativos y Ciudadanos, abierta a los centros escolares de la Comunidad Autónoma de Aragón, ganaron Ponme en tu lugar, del IES Rodanas de Épila, y Dioses en miniatura, de Lorenzo Latorre y los alumnos del CEIP Vicente Ferrer Ramos de Valderrobres. A estos premios hay que añadir el premio del Jurado Joven de la Universidad San Jorge. En esta ocasión, el III Premio al Mejor director menor de 30 años fue para Marta Díaz por Los pestiños de mamá.

 

En el apartado de guiones para cortometrajes: el primer premio en categoría libre fue para Será nuestro secreto, de Sergi González; y el segundo para Cesáreo Segura por Del amor y sus escaleras. En vela, de Víctor Miguel, se alzó con el galardón al mejor guion aragonés y Noche de Reyes, de Ana Pemán con el de mejor comarcal. En la categoría hispanoamericana, desde Argentina, ganó La enfermedad, de Sergio Hernán; y en la juvenil, A tiempo, de Paula Guadalupe.

 

DSC_1095 DSC_1116

(Cesáero Segura, segundo premio de la categoría libre de guión, junto al actor y productor Jaime García Machín. A la derecha, Sergi González recogiendo el primer premio en la categoría de guión libre).

 

Durante la gala, la Asociación ‘Florián Rey’, organizadora del Festival, también nombró Socio de Honor a la Universidad San Jorge. En 2012, se inició entre el Festival de Cine y la Facultad de Comunicación de la USJ una fructífera relación que comenzó con la grabación por parte de los alumnos de pequeñas piezas audiovisuales en La Almunia a modo de prácticas y que ha terminado materializándose en la creación del “Premio Joven”, un galardón que concede un grupo de estudiantes del Grado de Comunicación Audiovisual al mejor trabajo de la Sección Oficial dirigido por un cortometrajista menor de 30 años. Además, esta institución no deja de ser una cantera de futuros profesionales del ámbito del cine y la televisión de nuestra comunidad.

 

UNA SEMANA LLENA DE CINE

Como apuntaba la directora de FESCILA en sus declaraciones, esta última edición del festival ha dejado un balance más que positivo. Las distintas proyecciones de largometrajes que ilustraban el tema de este año (Requisitos para ser una persona normal, 1898. Los últimos de Filipinas, Kiki, el amor se hace; Tarde para la ira…) o las sesiones de la Sección Oficial de cortometrajes han tenido una buena afluencia. Entre aplausos terminó, por ejemplo, la proyección de La puerta abierta, película protagonizada por Carmen Machi, Terele Pávez y Asier Etxeandía, y que su directora, Marina Seresesky presentó en FESCILA.

 

IMG_9432 IMG_9434

 

Quienes también se ganaron al público almuniense desde el minuto uno fueron las cuatro actrices de lujo que participaron en la mesa redonda de jóvenes talentos: Clara Lago, Irene Escolar, Silvia Alonso y Elena Rivera. Esta última, recibió en la gala de inauguración el premio Villa de La Almunia, un galardón que concede el ayuntamiento de la localidad a propuesta de la organización del festival a una personalidad destacada de Aragón en el ámbito cultural -cine, televisión, teatro…-. En esta ocasión, se quiso reconocer la joven y prometedora carrera de Rivera, conocida por su personaje de Karina en Cúentame. Además, la actriz zaragozana estuvo acompañada -por sorpresa- por su amigo y compañero el actor Ginés García Millán, con el que protagoniza la serie La verdad, que se estrenará próximamente en Telecinco.

 

IMG_9686 IMG_9759 IMG_9760 IMG_9329 IMG_9271 IMG_9343

 

Otro de los momento, sin duda, más importantes del 22 Festival de Cine de La Almunia fue la entrega del premio Florián Rey 2017 a Raúl Arévalo. Él fue el primero en disgustarse por la brevedad de su visita a FESCILA. En el escenario del cine Salón Blanco y ya con la estatuilla en sus manos, recordó con especial cariño su primera vez en la localidad; fue en 2013 junto a Antonio de la Torre, cuando este recogía, precisamente, el mismo galardón. Arévalo aseguró sentirse como en familia en La Almunia y se comprometió a volver y participar en las próximas ediciones del festival. 

 

IMG_9594 IMG_9600

 

Esto tan solo ha sido un breve repaso de FESCILA 2017. Quien se pasara durante esos días por La Almunia sabrá que hubo muchos más actos, actividades y momentos llenos de cine. A todas esas personas, lo único que les podemos decir es gracias, gracias y ¡gracias! por venir a disfrutar del cine y de nuestro pueblo. Todo lo que hacemos es por y para el público. Sin él, el Festival de Cine de La Almunia no tendría sentido. Nosotros comenzamos a trabajar ya en la próxima edición de FESCILA y a ustedes esperamos volver a verles en el cine. ¡Viva el cine!

La Almunia de Florián Rey

recreacion-slider

No, no es que se le haya cambiado el nombre al pueblo, sigue siendo de Doña Godina. El título de esta crónica responde a que en el último fin de semana del mes de octubre La Almunia ha vuelto a ser lo que era en la época de Florián Rey.

recreacion-llegada-artistas

La película “Nobleza baturra” no fue rodada en La Almunia, pero eso es casi lo de menos. Florián Rey buscó localizaciones en Borja porque esta localidad ya había sido escenario de la versión muda de Juan Vilà Vilamala y, por otra parte, un compañero de estudios de Florián tenía una casa de estilo aragonés en Bisimbre y la puso a disposición del director durante el rodaje. El realizador almuniense había dejado La Almunia 37 años antes y, sin embargo, reproduce en su película la salmodia que se cantaba entonces en el rosario de la aurora. No es cierto, como a veces se afirma, que el almuniense se olvidara de su pueblo. El nombre de La Almunia se oye en varias de sus películas como “Gigantes y cabezudos” o “La Dolores”. Por eso, me parece maravilloso que La Almunia haya recreado lo que pudo ser el rodaje de Nobleza en 1935. Así pues, no se ha tratado en puridad de una recreación histórica sino de la teatralización de un rodaje de los años 30. Pero insisto, poco importa que la excusa sea una u otra si el resultado ha sido el que ha sido.

El 29 de octubre de 2016 pasará a los anales de la historia almuniense como ya pasó con la celebración del octavo centenario de la fundación de La Almunia en 1978 o con el homenaje a Florián Rey en 1980. El pueblo natal de Florián dio un salto atrás en el tiempo de más de ocho décadas y volvieron a abrir sus puertas Tejidos Villamana, la guardicionería de Blas, los salazones Dionisio, el bar Fernando o la Posada de la Plaza. La Almunia no vivía una jornada así desde que en 1957 José Antonio de la Loma rodó su película “Manos sucias” en la Plaza del Ayuntamiento. Esta vez no era Katia Loritz la estrella, era la jovencísima Imperio Argentina que junto a su esposo Florián Rey y su equipo de rodaje saludaban a los vecinos desde el balcón de la casa consistorial en el más puro estilo de “Bienvenido Mr. Marsall”. Si el auténtico Florián Rey hubiera podido ver la respuesta de su pueblo en este hipotético rodaje se hubiera sentido muy orgulloso. El Florián del siglo XXI pudo comprobar de qué manera se recuerda que aquí, en La Almunia de Doña Godina, nació hace 122 años un niño llamado Antonio, penúltimo de once hermanos, que iba a conseguir que el cine español le hiciera la competencia a las grandes producciones americanas. El 29 de octubre de 2016 La Almunia se reconcilió definitivamente con uno de sus hijos más ilustres. Sus vecinos se echaron a la calle vestidos de época, llenaron los diferentes sets de rodaje, probaron los menús típicos de la restauración republicana y degustaron el pastel Imperio creado para la ocasión. Con toda seguridad, en el rincón del cementerio de Alicante donde reposan los restos del director almuniense se oyeron los ecos de la recreación baturra y hasta es muy probable que Miguel Hernández, que descansa a pocos metros de Florián, haya incorporado un nuevo poema a su Cancionero y romancero de ausencias.

recreacion-trilla

recreacion-chufla